pensador independiente

miércoles, mayo 11, 2011

La reencarnación, más que teoría, fe o creencia.

La reencarnación, más que teoría, fe o creencia.

Al detenernos un poco y vaciarnos de los prejuicios dogmáticos de la fe de cada quien, hemos de enumerar varios aspectos que deben despejar las nubes que bloquean la luz de la sabiduría verdadera. La luz representa la verdad, por eso alguien dijo ser la luz, la verdad y la vida. Mientras que la sombra representa la ignorancia, el mal y la imperfección, por lo tanto: ignorancia, egoísmo y avaricia son venenos que causan muerte y separación de Dios. De tal manera que no queremos ser ni muertos vivientes, ni seres en tinieblas en ignorancia ni mucho menos falsos, es decir mantenernos enfrascados en los errores mentales, materiales o espirituales.

Si tan solo fuésemos sinceros por un instante con nosotros mismos y pudiéramos desnudarnos a la verdad en pos de lo que puede llamarse correcto, justo, y coherente. Encontraríamos una gran oportunidad, ya sea para afianzar nuestro punto de partida o mejor aún, renovarnos positivamente y abrirnos hacia nuevos horizontes. De esta manera nos distanciándonos un poco, para poder tener una perspectiva diferente, pero la mayoría de los seres temen hacer tal confrontación y se niegan rotundamente en dar un paso a la distancia de sus propios prejuicios y apegos mentales, pues esto implicaría un cambio que podría no ser del agrado porque atentaría con sus creencias o dogmas y fe. El que actúa así es como el sapo en el pozo, quien cree que solo existe el agua que lo rodea y desconoce los grandes océanos del ancho mundo. Quizás nunca sepa de ello por haber nacido dentro del pozo. O quizás haya caído por accidente en dicho pozo, que a la larga se transformo en su paraíso o en su trampa. Así que por situaciones incomprendidas, temor, ignorancia y limitaciones de la mente, se pierde la oportunidad de conocer nuevos horizontes por no estar dispuesto a abandonar su posición, y en su terquedad rechaza cualquier ayuda externa ofrecida por otros para salir del hueco, de su propio pozo. A esto le podemos llamar sin lugar a duda, limitaciones.

Dios no tubo un plan original para torturar a los hombres, ni hacernos para que Else deleitarse en los fracasos humanos, sino todo lo contrario, su plan original fue que todos los hombres viviéramos eternamente, felices, en plenitud y por eso puso a la primera pareja humana en el paraíso terrenal llamado Edén, un huerto para ser cultivado, guardado y protegido pero como su voluntad no fue hacer seres autómatas, nos dio el poder de elegir vivir unidos a El o vivir separados de El, por ese motivo en el huerto existieron dos árboles, uno dispuesto para vida llamado el árbol de la vida y otro para muerte o separación llamado el árbol del conocimiento de la ciencia del bien y del mal y la desobediencia ocurrió y la sentencia de muerte o separación reinó en la descendencia humana. Por lo tanto heredamos una condición perfecta y otra imperfecta. La sentencia fue dada y el hombre se hizo como uno de los nuestros, fue la respuesta de los creadores del hombre y añadieron lo siguiente, ahora ellos conocen el bien y el mal y sus ojos fueron abiertos, ya es como uno de nosotros. Aquí se afirma que la serpiente engañó en una parte, cuando dijo que era una mentira que ellos morirían, pero en cuanto a que ellos serían como dioses, no los engañó, puesto que los dioses creadores dijeron. Ya ellos son como nosotros, conocen el bien y el mal, ahora quitemos el árbol de la vida.
Dios es amor, Dios nos ama y su amor es incondicional, es decir que su amor no depende de si somos buenos o malos, El siempre extiende su mano misericordiosa y acude en nuestra ayuda, puesto que el todo: bondad, misericordia, sabiduría y poder.
El derecho a enmendarnos y volver a unirnos con Dios es un derecho que va mas allá de nuestro limitado entendimiento.
¿Por que?
Porque el libre albedrío que Dios otorgó al hombre como ser creado, es real y justo, el poder dado al hombre para aturar con plena libertad expresa y manifiesta la magna realidad del gran amor que Dios, de otra manera el ser humano fuera un autómata sin decisión ni libertad, pero gracias a la infinita sabiduría de Dios no es así.

El concepto de vida y muerte no tiene nada que ver con mudar de cuerpo, la vida nos la otorgó Dios con un soplo del Espíritu y el hombre es un ser viviente al recibir dicho soplo. Se dice que Adán fue el primer ser humano que lo recibió, pero nosotros al dar nuestra primera inhalación al nacer, también recibimos el Espíritu que nos hace seres vivientes.
También se dice que existes muertos vivientes y hay que dejar que los muertos entierren a sus muertos, pero todo aquel que es conciente y comprende que posee un Espíritu que lo anima y que es la fuerza que origina la vida , dicho hombre es conciente y reconoce dos aspectos que comprende dos realidades, una material y otra Espiritual, la material es relativa, limitada, falsa por ser efímera, llena de un ego y un falso yo el cual posee exteriormente como cuerpo físico o vasija de barro. El Espiritual es eterno, verdadero, inmutable y fue hecho a imagen y semejanza del Creador del Universo, es invisible y no ocupa lugar, tiempo ni espacio por no ser un objeto material ni energético, entrar en este nivel de conciencia despierto es reconocer a Dios dentro nuestro, de tal manera todo hombre que saben quien es, sabe que su naturaleza verdadera es espiritual y no carnal y manifiesta plenitud de vida abundante, siempre y cuando sea obediente Dios.


LOS GRUPOS QUE PROFESAN LA REENCARNACIÓN COMO UNA VERDAD EN SUS VIDAS TIENEN UNA POSTURA MUY CONTRARIA DE LOS GRUPOS QUE NO PROFESAN NI LO ACEPTAN LA REENCARNACIÓN. POR LO TANTO CADA UNO TIENE UNA IDEA DE DIOS DIVERGENTE.

Al plantarnos estas dos posiciones encontramos las diferencias, las que avecen son muy radicales.
Primero mencionaremos a los que sí aceptan y luego los que no aceptan la reencarnación.

Primer punto:
Para los que la aceptan la reencarnación como verdad, Dios creador de todas las cosas y el Dios Padre Eterno cumplen con su palabra y todos retornaremos hacia sus moradas eternas en algún momento y entraremos a reinar con Dios en el Absoluto. Por lo tanto el plan de Dios es perfecto y exitoso.
Para los que no la aceptan la reencarnación, el plan de Dios es un fracaso, puesto que solo una minoría de los seres humanos gozan de la salvación, mientras que los que murieron en pecado, irán a quemarse por la eternidad al infierno. Por ejemplo, un niño que no fue bautizado y murió no tendrá oportunidad de salvación. Los seres humanos que nacieron en hogares disfuncionales y conflictivos teles como: hijos de drogadictos que se criaron en ambientes insanos y de muy malas costumbre y aprendieron malas acciones desde niños, si éstos no logran ingresar a algún grupo religioso cristiano ni reciben el bautismo antes de morir, irremediablemente irá al fuego eterno. Y por consiguiente, son solo ellos, los bautizados y arrepentidos y convertidos en cristianos son los que tendrán la oportunidad de reinar con Dios. Todas las generaciones, es decir millones y millones de personas perdieron el derecho de reinar con Dios, pues murieron sin ser bautizados ni recibir a Cristo Jesús por haber nacido en religiones no cristianas. Millones de orientales, hindú, japoneses, chinos, indígenas, rusos, católicos etc. Serán quemados eternamente. Por lo tanto la creación de Dios es todo un fracaso porque satanás gana más almas que Dios.
Pero para hacer una excepción y habrá otra oportunidad para los que murieron antes de la venida de Jesús, todos ellos vendrán a la resurrección y vivirán por mil años en la tierra y también recibirán las enseñanzas y prédicas para poder recibir a Cristo y heredad la Gloria de Dios solo los bautizados y creyentes cristianos.

Segundo punto:

Para los humanos que aceptan la reencarnación como una realidad en sus vidas Dios es infinito e ilimitado, justo, amoroso, compasivo, misericordioso y el diseño del plan divino tiene lógica y propósito verdadero. ¿Porqué? Porque Dios conoce la realidad de la vida de todos los seres humanos, sin importar su nivel educativo, económico, y de creencias religiosas. Dios es compasivo con los seres de todas las épocas y todo lugar y su misericordia es infinita. Permite el error y hace que las olas del mar vallan y vengan, es decir que podamos poseer un cuerpo material para evolucionar hasta tomar conciencia de que poseemos una naturaleza divina y correspondamos como debe ser con esa naturaleza manifestando la gloria de Dios en la tierra, de esta manera un hombre conciente de Dios harán las buenas obras, la voluntad de Dios. Cuando reza y pide al Padre Nuestro que venga a nosotros tu reino y que se haga la voluntad de Dios en la tierra, actúa con la fe que Dios lo hará a través del hombre mismo

Para los que no, Dios es limitado, duro, radical, insensible, intolerante, quien solo da una sola oportunidad en la vida y nada mas.

Todo ser humano, constantemente se encuentra en proceso de cambio y toda transformación aspira hacia lo eterno, todo ser tendrá, en algún momento determinado, una chispa que encenderá el fuego que nace desde un origen ubicado en la sinceridad interior del corazón puro y verdadero. Por tal motivo la semilla gesta su maravillosa y divina aventura en la oscuridad de la noche para alcanzar la luz, y ahí y solo ahí, es donde la semilla encuentra el ambiente propicio para su desarrollo, entonces dará un nuevo fruto y de esta manera inicia otro proceso natural, por medio del cual llegará a florear y dar su dulce fruto. Así pues el nuevo fruto lleva dentro otra semilla que se proyecta a realizar otro viaje con el mismo destino.
Así somos los hombres que hacemos labores que nacen desde nuestro corazón sincero.

Atte. Claudio Medrano García.
San José Costa Rica 11 de Mayo del 2011.

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